Hospitales

25 septiembre 2009

He vuelto a pasar la noche en un hospital. La verdad es que ya me voy empezando a acostumbrar, aunque esta vez no he necesitado tener un accidente de coche y entrar en coma para disfrutar de la compañía de las enfermeras y demás personal del centro sanitario. Con una simple borrachera, de las grandes, no lo negaré, he conseguido mi traslado en ambulancia, mi atención médica y mi acomodamiento nocturno. Y todo sin pagar un duro.

La fiesta de ayer fue, como decía, de las gordas. Empecé a medio día. Había quedado para comer con Francesca. Nos seguimos viendo más o menos a menudo. Me dijo que quería conocer un sitio auténtico de la ciudad. Pensé: ¿Qué coño puede entender esta por auténtico? Además, con el tiempo que llevaba viviendo en la ciudad consideraba que los lugares que ella podía considerar auténticos ya se los habría enseñado alguien. Por eso la llevé al bar más sucio y con mejor cocina que conocía. Siempre me ha parecido que un bar, para ser auténtico, tiene que ser sucio pero tener una cocina simple aunque asombrosa. Comimos de puta madre. Al principio puso cara de asco. Ni siquiera se atrevía a beber el aperitivo que pedí al principio. Vermut casero. Otra cosa que debe tener un bar auténtico, buen vermut casero. Pero a la que sirvieron la primera ración y los aromas invadieron la mesa, Francesca olvidó sus manías de niña pija y se abandonó al deseo. Todo cojonudo, ni te importa ver una cucaracha dándose el festín debajo de la barra. Leer el resto de esta entrada »

Perdedores

24 septiembre 2009

Menuda noche. La verdad es que no se que debí tomar pero tengo la cabeza como un bombo, cosa que acostumbra a pasarme a menudo…

Me había propuesto cambiar de vida pero soy incapaz. ¿Seré débil? El otro día me comentaban que lo que no hacemos no es porque alguien nos lo impida, somos nosotros mismos lo que lo impedimos. Siempre lo adornamos con excusas, pero en el fondo son mentiras para autoconvencernos que nosotros lo haríamos y que algo o alguien nos lo impide, lo que pasa es que no tenemos los huevos suficientemente bien puestos para hacerlo. Por eso, por culpa de mi debilidad mental, hoy vuelvo a tener resaca. Y de las gordas.

La noche empezó tranquila. Cena en casa, con algunos viejos amigos y un poco de tertulia. Hacía tiempo que no nos juntábamos y la cosa prometía mantenerse tranquila. Todos los presentes, salvo un servidor, aprovechaban esa noche para desahogarse de los problemas que los atormentan en su día a día. Yo lo hago cada noche. Unos por la falta de comunicación con su pareja, otros por culpa del jefe, alguno por lo opuesto, o por no tener pareja o por no tener jefe. Tiempos jodidos para todos ellos. Yo que en principio no tendría que preocuparme ni por una cosa ni por la otra ni por todo lo contrario era el que permanecía al margen de la quema de malos rollos. Parecía un exorcismo, todos hablaban de sus problemas. Las copas en todo momento llenas. Leer el resto de esta entrada »

Las Crónicas de Starsky

9 septiembre 2009

Las Crónicas de Starsky era el nombre de un bar que frecuentábamos en aquella época. El típico lugar en el que sueles pasar horas sin hacer nada, esperando que pase el tiempo, mientras compartes la desidia con los amigos. Muchas veces simplemente íbamos a ver si había alguien, simplemente queríamos salir de casa. Al poco tiempo algún colega se fue a vivir una temporada fuera de la ciudad, algún otro se echó novia, otros se independizaron y quizás les parecía que ya no necesitaban un local en el que encontrarse con los amigos. Pero siempre, siempre que alguno se acercaba esperaba encontrar a una cara amiga. Era un lugar propicio en el que compartir cervezas, petardos y recuerdos con los viejos amigos.

Normalmente no íbamos cuando salíamos de fiesta, tenía un magnetismo tal que impedía que la noche fuera productiva. Te encerraba en sus entrañas y ya no permitía que salieras si no era por las ganas de irse a dormir del Subcomandante.

El Subcomandante era el nombre que le habíamos asignado al dueño. Lo apellidamos así en la nuestra época revolucionaria porque tenía un cierto aire al Che. Un tipo agradable pero de poca conversación. Una de esas celebridades del mundo del camarero. El dueño de bar por antonomasia. Un tipo que aparentaba tener un pasado turbio que un buen día decidió abandonar esa mala vida por algo más sosegado. De todas formas siempre había una parroquia que me hacía dudar que hubiera reconducido su sino. Leer el resto de esta entrada »

Sorpresas te da la vida…

7 septiembre 2009

Creo que ya he tomado una decisión. La verdad es que ha sido más fácil de lo que en un principio podía pensarme pero, creo, que no será la más acertada. La decisión que he tomado ha sido la de quedarme tal y como estoy. Siempre he pensado que pocas personas más pusilánimes que yo existirán en esta ciudad, en el país, en el mundo. Nunca he tenido los huevos suficientes como para romper con las cadenas que me atan a algo y largarme. Y hoy no será una excepción, y menos después de la maravillosa noche con Francesca.

La verdad es que lo pasé bien, muy bien. Durante toda la noche fui yo mismo, cosa que no siempre me acostumbra a suceder. La mañana siguiente nos despertamos juntos y fuimos a comer un bocadillo a una bodega que había cerca de mi casa. El desayuno no fue de aquellos para recordad pero hacía tanto que no desayunaba con una mujer, con la que me hubiera acostado la noche anterior, que me pareció fenomenal. Si en el fondo soy un sentimental, por mucho que me intente hacer el duro. Leer el resto de esta entrada »

Dificultades

3 septiembre 2009

Reconozco que aunque yo pensaba que me iba a resultar fácil tomar una decisión parece que va a ser que no. Después del lingotazo del otro día me puse a evaluar las posibilidades que se me abrían para largarme de la ciudad. En primer lugar me planteé dos opciones distintas, quedarme en el país o largarme de aquí con todas las consecuencias. La primera opción era, a priori, la más fácil. No abandonas tu país, mantienes el idioma, incluso te planteas que es irte, pero no mucho. Siempre estás más o menos cerca de casa, más o menos cerca de tu ambiente. Por otro lado motiva menos. O al menos eso me parece a mi. El cambio es menos radical y precisamente lo que creo que necesito ahora es eso, un cambio radical.

Por otro lado está la opción de largarme incluso del país. En este punto hay muchos puntos a favor, también, pero bastantes más en contra. Largarte fuera realmente sí que supone una rotura con lo establecido. Un verdadero cambio de vida. Pero a la vez puede resultar muchísimo más difícil. Idioma nuevo, el carácter de la gente, encontrar curro… bueno, esto último creo que ahora mismo puede ser más complicado en casa que fuera… porque con la que está cayendo. Leer el resto de esta entrada »

De vuelta a casa

1 septiembre 2009

Ya hace días que no tengo ganas ni de pensar. La verdad es que las enfermeras del hospital me han tratado muy bien, todo ha sido verdaderamente aceptable, pero ya empezaba a estar hasta los huevos de pasarme el día estirado en la cama sin tener nada que hacer. La verdad es que para la presunta gravedad del accidente no me he tirado muchos días encerrado, pero se me han hecho eternos. Ahora mismo lo único que me apetece es pegarme un buen lingotazo, fumarme un canuto y empezar a reconstruir mi vida. Tras los días que pasé en coma he decidido romper con una parte de mi pasado y empezar una nueva vida. Entiendo que será complicado cambiar de entorno, de amistades (si realmente podía llamarlas así). Pero debo hacerlo. Los últimos encontronazos con Carla me han hecho darme cuenta de que no puedo seguir en la ciudad. Hasta ahora no había pensado nunca en abandonar mi lugar de nacimiento. Supongo que una especie de lazos imaginarios me ataban a este pedazo de mundo. Creo, también, que el accidente los ha roto. He decidido que haré la maleta y me alejaré. Eso sí, esta vez conducirá otro, eso lo tengo claro. Pero primero tendré que decidir donde voy.

De todas formas vamos a tener que poner unas prioridades y lo primero es lo primero. Me voy a beber ese lingotazo.

Estupor

19 agosto 2009

Sigo viendo caras conocidas. Jon, Pedro, Gabriel, Julián, Carla, Roberto, Francesca… pero ninguno me hace caso, es como si no existiera. Llevo así ya no se ni cuanto. He perdido la noción del tiempo. Las horas pasan rápido, lento, no pasan… sigo sin entender. Trato de hacerme visible ante los ojos de los demás pero nadie me hace caso. Soy incapaz de llamar su atención. Sigo pareciendo invisible. Tengo ganas de dormir, estoy cansado, pero no lo consigo. Acaso me acabo de levantar? No recuerdo más allá de hace unos minutos, tiempo efímero, pero a la vez recuerdo todo lo que estoy viviendo desde hace ya tiempo.

Abro los ojos y me veo en la habitación de un hospital. Oigo un pitido constante pero no contínuo. Me escucho respirar. Trato de moverme pero me resulta imposible. Veo una bolsa de suero colgando a mi lado. La luz me hace daño a los ojos. A todas estas veo entrar a una enfermera a la habitación que me mira con sorpresa y dice algo que no alcanzo a escuchar. No entiendo nada. Vuelvo a cerrar los ojos. Leer el resto de esta entrada »

Sensaciones paranormales

18 agosto 2009

Llevo un tiempo con visiones raras… son como sueños pero reales. No se dónde me encuentro, a veces me parece que estoy en casa, a veces paseándo por la calle, otras bajo el mar y alguna volando. Veo a gente conocida que no me hace caso, a gente desconocida que omite mi presencia. Ya ni siquiera en los bares me sirven copas. La sensación de haberme vuelto invisible me aborda cada vez con mayor insistencia. No creo en acontecimientos paranormales ni en milagros y por ese motivo dudo que me haya convertido en el hombre invisible. Tampoco confío en deídades todopoderosas lo cual también excluye que me considere una especie de semidiós. Estoy confundido y preocupado. Siento miedo a veces, otras placer. Es una sensación extraña de soledad. Nunca he sido un gran amante de las multitudes, ni siquiera de los grupos más reducidos. En parte me reconforta mi estado actual, pero otras veces desearía poder interactuar.

Lo que me está pasando ultimamente me recuerda más a un viaje de psilocibios o ácido que a la vida misma. Si no fuera porque estoy segurísimo de no haber consumido nada pensaría que llevo un cuelgue de peyote de los grandes. Recuerdo estrenar mi coche, el rato en el puticlub de carretera, las copas que allí me tomé y haberme despertado dentro del coche. A partir de ahí lo paranormal a tomado la iniciativa y manda en mi vida. Estrañas sensaciones. No entiendo mucho y empieza a preocuparme.

Delirios

15 agosto 2009

Esa de ahí no es Carla? Y el que está a su lado parece el pamplinas de su nuevo novio. El tipo de tío que el padre de Carla quería para su hija. ¿Cómo se llamaba? Ernesto? Ricardo? Recuerdo que me lo presentó en la fiesta de casa de Jon. Me cayó fatal, eso sí que lo recuerdo. Parece que no me ven, pero si les estoy saludando. Creo que pasan de mi. ¡Putos pijos de mierda! No se porque estuve tanto tiempo con ella. Tiempo perdido. Mejor paso de ellos. Voy a ver si encuentro un bar y me tomo una copa para aclararme un poco la cabeza.

Sueños extraños

12 agosto 2009

Sigo sin entender demasiado. Sigo viendo caras conocidas que no logro reconocer. Sombras etílicas, faces borrosas. Mi alrededor se torna extrañamente lejano pero familiar a la vez. El coche está a mi lado pero no puedo entrar en él. Sigo dentro del coche pero estoy alejado de éste. Son cosas extrañas. Sensaciones desconocidas pero muchas veces vividas. Debo haberme agarrado una tan buena que ni se donde estoy. Creo que nunca había bebido tanto como para llegar a este estado. Me siento bien, me encuentro fatal. Vuelvo a desaparecer.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.